Esta mañana recordé una anécdota sobre estanterías que contó uno de mis alumnos un día en clase, cuando daba uno de los talleres de empleo. Pensé en compartirla aquí en el blog, porque puede ser un conocimiento bastante importante de cara a la productividad, tanto personal como de las empresas.

Este chico, había estado casi toda su vida laboral trabajando como mozo de almacén. Estuvo trabajando en varias empresas, por lo que había visto distintos sistemas de trabajo, sobre eso va esta anécdota.

El almacén de esta gente debió ser algo así, con las cajas amontonadas

No recuerdo cómo surgió el tema, pero el caso es que nos contó como en una de esas empresas, una cadena textil, echaban las cajas donde caían en la nave industrial. Ellos descargaban camiones que venían de los muelles, almacenaban la mercancía, y luego tenían que cargar unos furgones que distribuían la mercancía por las distintas tiendas.

Esto les llevaba a tener que abrir las cajas continuamente para ver qué había dentro, si por ejemplo de una tienda concreta les pedían más pantalones de determinado modelo o talla. Parte de la mercancía a veces se estropeaba, porque cuando llovía había una parte del almacén con una gotera, y se formaba un charco.

Era sorprendente que estas cosas pasaran en una cadena de ropa a nivel nacional como era esa empresa. El argumento que daba el encargado del almacén es que “perderían más tiempo ordenando, del que pudieran perder buscando las cosas“.

 

El cambio de jefe de almacén, una experiencia de contrastes

Algo así era la empresa de electrónica

Sin embargo, por circunstancias del destino, este chico acabó trabajando años más tarde en el almacén de una empresa familiar de productos de electrónica. Esta gente trabajaba de la forma totalmente opuesta.

Todas las cajas tenían un sitio asignado, había un inventario. Cuando hacía falta algo se iba a buscar “a tiro hecho”. Además, como la mercancía estaba colocada en alto, con estanterías, no se estropeaba aunque el suelo estuviese mojado por algo.

Cómo el almacenaje industrial con estanterías metálicas lo cambió todo

Lo que hacía la gente de la empresa de electrónica era que, cuando llegaba mercancía al almacén, esta se organizaba en las distintas estanterías. De esa forma sólo se pedía aquello que se iba agotando, y se reducían los costes de stock. Además, había un mayor control. En una ocasión un empleado había robado un televisor, y tardaron menos de 24 horas en enterarse e identificarlo.

 

Por qué me acordé precisamente de esta anécdota

Pues porque yo también a veces tengo un poco de desorden en mis cosas. Estas últimas semanas estuve también organizando mis cajas en estantes. Esta mañana necesitaba un cable para conectar una impresora, y tarde 2 minutos en tenerlo en la mano. Por no decir que, aprovechando la verticalidad ¡Me caben más cosas en el mismo espacio!

Y es que hoy en día hay soluciones de almacenamiento de todo tipo para las empresas. A mi me gusta mucho esta web de Estanterías Metálicas, porque tienen de todo y hacen envíos a un montón de sitios. Tienen desde taquillas hastas estanterías de todas las formas y tamaños que puedas imaginar. A mi me sirve mucho como inspiración para planificar mis espacios de almacenaje.

Las estanterías que más me gustan son unas que no necesitan tornillos. Es agotador tener que cambiar la altura de una repisa y luchar contra tornillos que se han oxidado. Te invito a echarle un ojo al tema de las estanterías. Va a ser un gran paso tanto a nivel personal como en tu empresa. ¡Y te van a facilitar la vida!


¿Tienes alguna experiencia en el almacenaje de mercancías? ¿Qué opinas sobre este caso? Espero que te haya servido este artículo. No olvides compartirlo en tus redes sociales para que también le pueda llegar y servir a más personas.