El fin de semana estuvimos organizando el espacio de mi velero. Con los últimos trabajos había quedado un poco desordenado, y aplicar 5 principios básicos marcó una gran diferencia ¡Ahora parece hasta mas grande!
En este artículo comparto contigo estos 5 principios por si pueden serte de utilidad en este u otros ámbitos.
Todo estibado «a son de mar»
Algo que tiene que tenerse en cuenta a la hora de organizar un barco es que el barco flota y se mueve al navegar. Esto implica que las cargas deben estar bien fijas (a veces, conviene incluso atarlas con cinchas, cadenas o redes) para que no den tumbos por el espacio o se acumulen a una banda al escorar, complicando la recuperación de la posición de adrizado.
En otras palabras, los trastos sueltos por el barco se pueden mover por el barco al navegar, golpeando cosas a su paso o «haciendo peso» al acumularse a un lado (una banda), impidiendo que el barco se mantenga derecho. Es fácil pensar en puerto que algo está «bien puesto», hasta que el cabeceo y balanceo del barco te demuestran lo contrario. No se trata del armario de tu casa en tierra.
Por tanto, al estibar debes pensar siempre en el peor escenario. Si estuvieras navegando en ceñida con olas de 10 metros ¿Cómo se comportaría la carga? ¿Se quedaria en el sitio o se movería? Como se suele decir «perro amarrado se caga en el sitio«. El trincaje es fundamental.
Esto aplica a barcos de todos los tamaños, desde pequeñas embarcaciones de recreo hasta grandes buques. Imagina un RO-RO o un portacontenedores donde no se estibasen bien las cargas. En esos barcos es labor del primer oficial de puente, que no solamente planifica la carga sino que suele dirigir las operaciones de carga y descarga personalmente. Imagina si es importante.
Aprovechar el espacio

El espacio en los barcos es limitado, especialmente en los barcos pequeños. A veces conviene hacer un poco de «Tetris» para que todo quepa. Otro truco es usar cajas que encajen en todo el espacio. Esto facilita que optimicemos el almacenaje, y al mismo tiempo que todo se quede en su sitio.
Es más práctico también tener zonas para cada cosa. Igual no te compensa un orden obsesivo, pero si sabes donde están, por ejemplo, «las cosas de electricidad», ahorras mucho tiempo y vas a tiro hecho.
Un lugar para cada cosa, y cada cosa en su lugar
Otro error común es empezar a meter cosas en tambuchos para «que ya no esté por el medio«. Por supuesto, esto es una mejora respecto a tener todo suelto, pero no es funcional.
¿Por qué? Varios motivos. El primero es que cada vez que necesites algo vas a tener que destartalar medio barco, perdiendo mucho tiempo en buscarlo (a veces, más que el trabajo en si) y dejando el barco peor que al principio, por lo que supone más tiempo y trabajo para volver a meterlo todo. Una tarea de 10 minutos apretando un tornillo se vuelve una hora rebuscando y volviendo a meter todo.
Otro aspecto importante por el que tiene que haber un lugar para cada cosa son los pesos. El barco tiene que estar naturalmente adrizado (derecho) y con asiento ligeramente apopante (con más peso atrás que delante) para poder navegar con seguridad. En un velero monocasco, donde la orza actúa como un péndulo, esto es especialmente importante para el equilibrio de fuerzas.
A mano, lo que tiene que estar a mano

Otro aspecto a tener en cuenta es que hay cosas que se usan con mayor frecuencia que otras. Por ejemplo, yo tengo un maletín de destornilladores que normalmente tengo que sacar cada vez que tengo que arreglar algo. ¿Dónde los voy a tener? Pues en un lugar de fácil acceso.
No se me ocurre meter los destornilladores en el fondo del tambucho mas lleno, con las cosas más pesadas encima, ya que eso me complicaría las cosas. Por eso, conviene identificar qué elementos son de uso más frecuente y tenerlos en sitios estratégicos.
Control de inventario
Por último, si quieres llevar tu estrategia de almacenaje al siguiente nivel puedes tener un control de inventario, ya sea una libreta, una tabla de Excel o un software más sofisticado, como un ERP.
Por ejemplo, yo uso Grocy (qué es gratuito) para controlar la comida del barco, fechas de caducidad etc. y lo tengo autoalojado en mi home lab, conectándome a través de mi VPN privada. Sin embargo, esto es un setup que quizás no es para todo el mundo.
Puedes tener una tablet o un ordenador a bordo o incluso contratar un servicio de hosting y poder tener todo «en la nube». Si te interesa esta opción, puedes echarle un ojo a los servicios de hosting de mi empresa. Te ofrecemos asesoramiento sin coste adicional sobre las opciones que mejor se adaptes a tu caso, y cómo implementalas.
Conclusión
Tener el barco ordenado y organizado es fundamental, tanto para la seguridad como para la funcionalidad del mismo. En este artículo hemos abordado 5 puntos clave que harán que tu embarcación esté mejor estibada. ¿Te han resultado útiles? ¿Tienes alguno más que aportar? Cuéntamelo en los comentarios.